Karen Oberhauser, miembro del Consejo del Monarch Butterfly Fund0 y profesora emérita del Departamento de Entomología de la UW-Madison
El 17 de marzo de 2026, la Alianza de la Fundación Telmex Telcel - Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) y la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas en México (CONANP) publicaron datos de los conteos de población de monarcas de invierno 2025–2026. En diciembre de 2025, las monarcas ocupaban 2,93 hectáreas, en comparación con 1,79 hectáreas en la misma época en 2024. Esta superficie es ligeramente superior a la media de 2,81 hectáreas en la última década y representa un aumento del 64% respecto a la superficie del año pasado.
En los sitios de hiberanción del centro de México, donde la mayoría de las monarcas del este de las Montañas Rocosas pasan el invierno, el tamaño de la población de monarcas se compara año tras año por el número de hectáreas (una hectárea = 2,5 acres) ocupadas por árboles con grupos de monarcas. WWF y CONANP han estado monitorieando esta zona desde 2004, con datos similares de 1993-2003 recogidos por la Reserva de la Biosfera Mariposas Monarca (RBMM). Aunque el número de monarcas agrupadas en una hectárea varía de un año a otro y es difícil de estimar, nuestra mejor estimación es que ronda los 21 millones.

Las monarcas que emigran a México cada otoño representan la culminación de una increíble historia multigeneracional. A partir de cada primavera, las monarcas vuelan hacia el norte desde los sitios de hibernación mexicanos, apareándose y poniendo huevos mientras avanzan hacia el cuarto sureste de Estados Unidos. Sus crías se convierten en la primera generación del nuevo año y vuelan más al norte, en su área de reproducción de verano (aproximadamente el cuarto noreste de E.U. y el sur de Canadá), donde estas mariposas y sus descendientes y nietos se aparean y ponen huevos entre mayo y agosto. La última generación del año volará hacia el sur desde mediados de agosto hasta octubre, y luego pasará el invierno en los sitios de hibernación mexicanos antes de comenzar un nuevo ciclo la primavera siguiente. La historia de 2026 comienza ahora, ya que las monarcas que pasaron el invierno de 2025-2026 en México se desplazan hacia el norte.
¿Por qué aumentó el número de monarcas en México respecto al año pasado?
El número de monarcas que llegan a México cada otoño está determinado por cómo se ha comportado la población en las tres generaciones reproductoras anteriores y el éxito de su migración a México. Por lo tanto, su número está impulsado por el reclutamiento (el número de huevos puestos y la supervivencia hasta la edad adulta) y la supervivencia durante la migración anual. El reclutamiento y la supervivencia se ven afectados por la disponibilidad de hábitat de calidad (es decir, algodoncillo para la reproducción y fuentes de néctar, especialmente durante la migración), las condiciones meteorológicas y la presencia de agentes letales como toxinas ambientales e insecticidas, así como enemigos naturales como depredadores, enfermedades y parásitos. La conversión de tierras, el cambio climático y el uso de pesticidas pueden afectar al número de monarcas.
Es un reto cuantificar los cambios en la disponibilidad de hábitat año tras año, pero sabemos que las personas de toda el área de reproducción y migración de las monarcas están restaurando su hábitat: en patios, lugares de trabajo, escuelas e iglesias; a lo largo de las carreteras, derechos de paso de servicios públicos y ferrocarriles; y en terrenos abierto. Todo esto es positivo. También es difícil cuantificar el uso de insecticidas, especialmente porque las agencias gubernamentales ya no recopilan datos sobre la aplicación de pesticidas agrícolas generalizados. Sin embargo, disponemos de buena información sobre el tiempo, que puede aportar algunas ideas sobre las diferencias entre el número de monarcas que volaron hacia el sur, a México, en 2024 y 2025.
Condiciones meteorológicas 2024
El año 2024 se volvió más caluroso y seco en la clave zona de apareamiento de las monarcas del Medio Oeste Superior ( Upper-Midwest) de E.U, a medida que avanzaba el verano; consulte los mapas de sequías de finales de julio y finales de septiembre de 2024 (de click para ampliar el mapa).
Las condiciones cada vez más secas provocaron un número menor de lo esperado de monarcas en la segunda y tercera generación de 2024, según documentado por el Proyecto de Monitoreo de Larvas de Monarca (MLMP) sobre densidades de huevos y larvas. La gráfico siguiente muestra, un ejemplo de las densidades de monarcas en Wisconsin, pero patrones similares ocurrieron en otros estados. Un menor "segundo bulto" en la densidad de monarcas es relativamente inusual, ya que la población debería crecer durante julio y agosto. Por suerte, el número de monarcas era bastante alto al principio del verano, así que la población no se desplomó por completo.

Cuando las monarcas de finales de verano abandonaron sus zonas de apareamiento en el norte en 2024, se enfrentaron a grandes áreas con condiciones más secas de lo normal durante la parte de su migración en Estados Unidos (véase el mapa de septiembre de 2024 arriba), lo que probablemente afectó al néctar disponible, aunque las condiciones fueron mejores en México. La superficie final de 1.79 hectáreas supuso un aumento respecto a un valor extremadamente bajo de 0.9 hectáreas en el invierno de 2023-2024.
Condiciones meteorológicas 2025
Las condiciones en 2025 fueron mejores que en 2024. El mapa de julio de 2025 que se muestra a continuación muestra buenas condiciones en la mayor parte del área de apareamiento de las monarcas del este de Norteamérica, y los voluntarios del Proyecto de Monitoreo de Larvas de Monarca (MLMP) documentaron un fuerte aumento en la densidad de monarcas en la segunda y tercera generación (véase el gráfico de Wisconsin más abajo).

Aunque hubo más sequía a finales de septiembre (véase el mapa de sequía de septiembre de 2025 más abajo), la parte principal de la ruta migratoria central no fue demasiado mala. El sur de Texas era seco, pero, de nuevo, si las monarcas lograban pasar Texas, se enfrentaban a buenas condiciones en el norte de México. Además, las condiciones más húmedas en gran parte de Texas durante el verano significaban que aún existían condiciones húmedas a lo largo de los ríos y zonas bajas, proporcionando fuentes importantes del néctar necesario para alimentar el vuelo migratorio.
La mejor manera de apoyar a las monarcas es crear más hábitat en toda su área de distribución, proporcionando así resiliencia cuando algunas zonas están secas. Es importante que estos hábitats estén libres de insecticidas dañinos y que defendamos la reducción de la cantidad total de insecticidas utilizados en las áreas de apareamiento y migración de las monarcas. También debemos hacer lo que podamos para mitigar el cambio climático. Las condiciones predichas por los modelos climáticos no auguran nada bueno para las monarcas, pero también serán perjudiciales para nosotros y para la mayoría de los demás organismos de la tierra.
Para conocer los factores que afectan al número de monarcas, consulte el seminario virtual del Monarch Joint Venture -Alianza para las monarcas- Climate, Weather, and Monarchs -(Clima, condicones meteorlógicas y monarcas). Gracias al equipo de Monitoreo de Sequías de E.U. (el Centro Nacional de Mitigación de Sequías de la Universidad de Nebraska-Lincoln, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica y el USDA) que proporcionan estadísticas importantes sobre las condiciones de sequía en toda Norteamérica. Mapas tomados de https://droughtmonitor.unl.edu/NADM/Maps.aspx